Fuera de Tiempo

PROGRAMA 3 Curadora: Ionit Behar

Si entendemos por nostalgia el anhelo por algo que ya no existe o que nunca ha existido, o, incluso, por un tiempo diferente, más lento, como se recuerda el tiempo casi detenido de la niñez, diríamos que este sentimiento o las impresiones que produce, se dan fuera de tiempo. Sin embargo y a pesar de que el término nostalgia expresa un regreso: nostros: regreso, algos: dolor, y apunta al pasado, parece existir fuera de los límites convencionales del tiempo y del espacio. Justamente, experimentar la nostalgia implica adoptar una actitud subversiva contra la idea moderna del tiempo, entendido como el tiempo de la historia, no necesariamente del progreso, pero sí de un tiempo lineal. La nostalgia a la que se hace referencia aquí no es una que lamente el pasado que nunca existió sino una nostalgia que está profundamente arraigada en el pensamiento reflexivo, que actúa no como un estancamiento conservador sino como un catalizador para la acción contra el status quo.

Las cinco obras seleccionadas se relacionan y se configuran produciendo nuevos significados y percepciones de la realidad actual. Vivimos una crisis de las coordenadas básicas, en la que la definición de relación, duración, distancia y proximidad ha cambiado radicalmente. ¿Cómo podemos enfrentar el tema del tiempo considerando la naturaleza permanente, casi estática, de nuestra situación en el espacio global, de aislamiento y distancia? Algunas obras fueron realizadas recientemente y otras son de tiempos de pre-pandemia, pero de todas formas, se consideran desde una perspectiva actual, cuando es prácticamente inevitable observarlas desde un lugar solitario, aislado y vacío. “La nostalgia reaparece inevitablemente como mecanismo de defensa en una época de ritmos de vida acelerados y convulsiones históricas,” escribe Svetlana Boym en El Futuro de la Nostalgia (2001), cuando aún no se habían dado estas sorprendentes circunstancias de hoy en día. Los años pasaron desde esas declaraciones y las crisis son otras, pero la que atravesamos en estos últimos tiempos nos han dejado en un aislamiento raro, en soledad y, a su vez, constantemente conectados.

De forma oportuna, el proyecto Monte-Video organizado por el SUBTE, nos invita a una experiencia individual y virtual, en la que cada uno accede a los trabajos de videos desde un dispositivo electrónico personal. En otras palabras, el contenido de las obras seleccionadas aquí, tanto como la experiencia que promueven, reproducen eso que podemos identificar como nostalgia. Luciana Damiani espera y espera horas en una símil oficina de inmigración en Barcelona para hacer trámites; Luisho Díaz se sienta solo en plena noche en Avenida Italia para tocar una serenata en piano electrónico; Florencia Martínez Aysa usa su colección de abrojos para meditar sobre su pasado en Florida; Anaclara Talento observa la luz pasar como metáfora de la depresión; Teresa Puppo camina sola por Buenos Aires para llegar adonde vivieron su madre y abuela décadas atrás.

Cuanto mayor es la nostalgia, más se niega. En algunos casos el término “nostalgia” es como una mala palabra o un insulto afectuoso en el mejor de los casos. Algunos historiadores ven la nostalgia como todo lo contrario a la historia––Charles Maier la llama “kitsch” y Tony Judt la define como “pecado''. Incluso, en el pasado, en el siglo XVII, nostalgia era considerada como una enfermedad semejante a una gripe, y se recetaba opio y un viaje a las montañas para poder curar los síntomas de la dolencia. Pero, más interesante aún, en el siglo XVIII, los doctores que no sabían cómo remediar la nostalgia, recomendaban a sus pacientes que buscaran ayuda de poetas y filósofos. La nostalgia es diferente de la melancolía que se limita a la consciencia individual; la nostalgia, al contrario, trata en conjunto lo personal y lo colectivo. Por eso más que una enfermedad, la nostalgia interesa como catalizadora de creatividad, y no hay mejor forma que analizarla o entenderla que por medio de las obras de artistas.

Ionit Behar
Curadora

Prohibido el uso de dispositivos electrónicos (2015/2021) Luciana Damiani

En Prohibido el uso de dispositivos electrónicos (2015/2021) se observa que la artista, Luciana Damiani, está sentada en una de las tres sillas ordenadas, una al lado de otra, contra una pared blanca, en una sala de espera que más bien parece una sala vacía, un espacio inexistente, un no-lugar. A lo largo de los 59 minutos del video vemos que Damiani sigue sentada, cambiando de posición, aburrida e impaciente; solo se observa el cambio de luz que marca el paso del tiempo. Coincidentes con estas imágenes se escuchan ruidos de fondo de oficina, el teclado de una computadora, bostezos, toses, suspiros. Así como Damiani espera, nosotros, los espectadores, también esperamos que algo suceda. ¿La llamarán a que se presente? ¿Dejará ese lugar frustrada por esperar tanto tiempo? Durante 2014-2015 Damiani vivió en Barcelona como inmigrante, donde gran parte del tiempo transcurrió en trámites burocráticos para poder quedarse en el país. Ella misma explica que “el continuo estado de tránsito se reconfiguran en esta obra como gesto simbólico de des-perder el tiempo.” El título de la obra, Prohibido el uso de dispositivos electrónicos, apunta a que durante estos trámites de inmigración, no se permite el uso de celulares u otros aparatos similares, de forma que hay una imposición psicofísica que requiere cierta adaptación a lugares adversos. A pesar de que la obra es en parte autobiográfica, y trasciende el fracaso personal (no logró obtener los papeles), Damiani comparte la despersonalización del inmigrante, ocultando detalles de la identidad de su persona. Prohibido el uso de dispositivos electrónicos es una obra performativa, enfocada en el registro del tiempo, de un tiempo sin sentido.

Deliberación (2021) Anaclara Talento

Durante 7:26 minutos se ve pasar la luz en un piso gris. Una voz cuenta, susurrando en inglés, pasar los segundos. A medida que va transcurriendo el tiempo, el narrador manifiesta distintos estados de ánimo––se cansa, se aburre, se enoja, trata de hacerlo bien, insulta, introduce pausas, se equivoca y se enoja aún más, pero igual sigue contando. El espectador sigue la narración a cuestas y llega a experimentar una sensación de alivio, hasta de liberación, cuando se termina la cuenta de segundos y, por lo tanto, el video. De a ratos, a partir del minuto 4:47 el narrador se empieza a cansar y se pierde en la cuenta; la imagen se convierte en una pantalla en negro, como si fuera un parpadeo, un cerrar de ojos, como para empezar de nuevo. Pero Deliberación además de ese aburrimiento, se refiere a una situación trágica: mide el tiempo promedio (5 minutos) que le llevaría a una persona, con depresión, decidir si suicidarse o no. El narrador cuenta 300 segundos que son 5 minutos pero por incurrir en errores en la cuenta y frustraciones en el proceso, los 300 segundos le llevan 7:26 minutos, el largo del video. Anaclara Talento confiesa que siempre había vivido entre la depresión y la bipolaridad pero fue, cuando se mudó de Montevideo a Noruega, hace ya cuatro años, que llegó a sentir la depresión en toda su extensión. Desde su cama, Talento observaba los cambios de luz producidos por el transcurso del tiempo que se iba mostrando en la pared. En un estudio psicológico de la Universidad Johannes Gutenberg en Mainz, compartido por Talento, leo que “los pacientes que sufren de depresión parecen experimentar el tiempo de manera diferente a los individuos sanos. Las declaraciones de los pacientes correspondientes indican que para ellos el tiempo parece pasar extremadamente lento o incluso que se detiene.” Con mejor ánimo, cuando pudo salir de su cama y cambiarse de ropa, Talento decidió filmar el paso de la luz como metáfora visual de su depresión, aunque sea la obscuridad la que se asocia a la depresión ––“la depresión es un espacio confinado y oscuro”, explica la artista. Para superar la depresión se usan términos “positivos” como salir de la oscuridad para ir al encuentro de la luz. Afectando a más de 300 millones de personas en el mundo, la depresión sigue siendo tabú. Al ver el video no se sabe que se está refiriendo a Talento, luchando ella misma contra la enfermedad, contra esa contemplación de nada, de ver pasar las horas del día, sin apartarse de la cama durante días enteros. Con Deliberación, Talento poéticamente presenta su propia experiencia pero llama la atención sobre una patología que aún no se trata con suficiente interés y franqueza.

Serenata para murciélagos (2019) Luisho Díaz

Al comenzar a ver el video de Luisho Díaz titulado Serenata para murciélagos (2019) se identifican de inmediato varios elementos: el artista sale de un ascensor pequeño abriendo una reja retráctil, y vemos el lobby de un edificio típico de los años 30-50, de esos que quedan, sobre todo en el Centro de Montevideo. Ya desde un principio se advierte que es de noche, ya que la luz del vestíbulo viene de tubos fluorescentes blancos ubicados junto al espejo. Díaz sale del edificio con un piano electrónico bajo el brazo y a pocos pasos se le escucha narrar que, por cambios en la ciudad, y para agrandar la avenida, se desplazó una palmera que estaba cerca de su edificio a unas pocas cuadras. “Antes,” narra el artista, “cuando tocaba el piano en casa, los murciélagos de la palmera venían a la persiana. Hoy, ese vínculo inter-especies ya no existe.” Díaz se sienta bajo una palmera en Avenida Italia, en el barrio La Blanqueada/Parque Batlle, y junto con ruidos de fondo de ómnibus y autos, de vientos fuertes en una noche veraniega, comienza su serenata. Una vez que replantaron la palmera en donde habitaban los murciélagos, Díaz perdió a sus principales oyentes. Pero no se rinde––así como los murciélagos fueron desplazados, él mismo se desplaza de su apartamento para acercarse a ellos. Por un lado, la obra de Díaz presenta, con cierta nostalgia, los cambios urbanos y la incidencia de esos cambios en las diferentes especies, con las que se relaciona. Pero, por otro lado, aún más interesante, vale el tono sarcástico de esta obra. No es sorprendente que la canción que interpreta Díaz sea una canción pop, ya que en general el artista incluye o alude a la música y cultura popular. La serenata es un cover instrumental de la canción “The one that got away” (La/El que se escapó) por la cantante estadounidense Katy Perry en la que se alude a un romance juvenil que, cuando el hombre se va, se termina. Con humor e ironía, en la Serenata para murciélagos, Díaz logra procesar los cambios repentinos y acelerados de sitios urbanos, cambios de un paisaje humano que alteran las relaciones con la naturaleza y con quienes habitan el lugar.

Marcando Territorio (2021) Florencia Martínez Aysa

A primera vista, Marcando Territorio parece ser un registro de una pintura abstracta, una captura satelital de una obra no figurativa; pero ni una cosa ni la otra. La obra de Florencia Martínez Aysa se desarrolla a partir de un solo material, el abrojo, y las reacciones que le provoca. Hace cuatro años que Martínez Aysa ha estado trabajando y desarrollando obras con abrojos, material vegetal de gran significación para ella ya que marcaron su memoria en el departamento de Florida, donde transitó su infancia y adolescencia. Para los uruguayos el abrojo no es nada extraordinario, se encuentra en todos lados, incluso se considera una especie invasiva y no deseada. Pero para Martínez Aysa el abrojo tiene todas las cualidades necesarias para subsistir––resiliencia, defensa, fortaleza, durabilidad. Recuerda que en su niñez jugaba con abrojos, cocinaba con ellos, armaba ramos, e incluso los usaba como proyectil en las hondas, en lugar de piedras, como si fuesen armas más agresivas. Refiriéndose a sí misma como “mujer-abrojo”, la artista explica que se ha “internado en el monte a observar la naturaleza de cerca, he jugado a la exploradora, trepado árboles y corrido a campo traviesa, sin miedo a los alambres de púas ni a los rasguños. Me rompí la ropa, las rodillas y las manos como si fuese un ser humano en proceso de crecimiento, curioso, temerario y atrevido.” Marcando Territorio es una tela teñida a partir de la descomposición de abrojos que se vuelven amarillos con el tiempo. La tela y sus marcas se transforman en un mapa de Florida que contiene ubicaciones en donde Martínez Aysa vivió en situaciones que afectaron quién es ella hoy en día, evocación de lugares no placenteros en los que no se la entendía y se la juzgaba: “A eso no juegan las niñas”, “Ya anduviste machoneando en ese arroyo”, son algunas de las cosas que le decían. Recientemente volvió a esos lugares, tan destacados y pronunciados en sus recuerdos, precisamente para plantar abrojos, como homenaje pero también como una forma de marcar territorio. Ahora, radicada en Montevideo, Martínez Aysa vuelve a Florida seguido como un territorio de inspiración para su trabajo: “Hoy vuelvo a visitar el lugar donde crecí, porque el abrojo hoy soy yo, cubierta de espinas, mi arma de defensa y lucha.”

Una línea de mil seiscientos pasos (2016) Teresa Puppo

En Una línea de mil seiscientos pasos, Teresa Puppo hace un montaje de materiales de archivo junto con un registro de su performance. Al comenzar el video, nos ubica en 1970 Buenos Aires e imágenes de trabajadores de construcción en lo que parece ser la demolición de un edificio. Se derrumba una pared de concreto en cámara lenta, llegando al piso haciendo una polvareda y cubriendo la visión de la cámara y del espectador. La imagen se disuelve y muestra una transición para indicar que estamos en “Buenos Aires, Junio 2016” en el barrio Montserrat. Luego de trazar con tiza en la vereda una simple figura de una casa, Puppo camina por las calles lluviosas bonaerenses cortando y pegando a lo largo de su recorrido un papel autoadhesivo con fragmentos de su propio texto titulado “Una historia apócrifa”. En paradas de ómnibus, quioscos, puertas y timbres de edificios, barandas, Puppo coloca estos papeles. Se advierte que la artista camina con una intención determinada, con un objetivo o destino marcado de antemano. Su acción se diferencia del acto de caminar consagrado por los Surrealistas o los artistas de Fluxus, por ejemplo, que andaban para manifestar un acto revolucionario del día a día, una deambulación que era un gesto necesario para estudiar su entorno urbano. La artista viaja a la ciudad de Buenos Aires en dónde vivieron su abuela y su madre hasta el año 1945, cuando se tomaron un barco y fueron a establecerse en Montevideo. Puppo recuerda que las dos vivieron en un edificio en el barrio Montserrat, en la calle México 1056, manzana que luego fue demolida para realizar la ampliación de la Avenida 9 de Julio. Esa demolición es la que vemos al principio del video en imágenes blanco y negro, y que Puppo describe como la “destrucción brutal del lugar [que] me resultó un paralelo con la destrucción de la memoria.” En la acción Una línea de mil seiscientos pasos, Puppo recorre a pie la calle México 1056––lugar donde estaba la casa de sus parientes––luego va por la Avenida 9 de Julio y termina su caminata en la Avenida Presidente Julio A. Roca. Conocido por dirigir la “Conquista del Desierto”, una serie de campañas militares contra los pueblos indígenas que habitaban la Patagonia y parte de la pampa. Esa historia es de particular importancia para Puppo que hace unos años descubrió que tiene ascendencia indígena. El recorrido que realiza la artista termina en la plaza Rocca, en la que Puppo coloca decenas de adhesivos en la valla que la “protege.” En los últimos años se vio cómo en diferentes partes del mundo estos monumentos a militares y colonizadores fueron derribados para dar espacio a nuevas voces, las voces que aún no se han escuchado.


Ionit Behar (Montevideo, 1986).
Ionit Behar trabaja como curadora en DePaul Art Museum en Chicago y enseña historia del arte en la School of the Art Institute of Chicago. Está terminando su doctorado en Historia del Arte en la Universidad de Illinois en Chicago y su tesis es titulada Espacios Íntimos y Públicos: Margarita Paksa durante la Dictadura Militar Argentina. Recibió un Master en Historia del Arte de la School of the Art Institute of Chicago, se licenció en Teoría del Arte en el Programa Multidisciplinario de las Artes de la Universidad de Tel Aviv y realizó estudios en Gestión Cultural en la Fundación Bank of Boston en Montevideo.


Luciana Damiani (Montevideo, 1982).
Lic. en Artes Plásticas y Visuales (UDELAR). Magister en Producción e Investigación Artística por la Universitat de Barcelona. Artista miembro del FAC (Fundación de Arte Contemporáneo). Realiza muestras individuales y participa en colectivas desde el 2007. Entre ellas se destacan: 49º Premio Montevideo de Artes Visuales en el SUBTE de Montevideo en el 2019. 58º Premio Nacional de Artes Visuales – Linda Kohen y Premio Paul Cézanne en el 2018. En el 2017 realiza su exposición individual Mnémica (Proyecto ganador de los FCC) en el Museo Maria Irene Olarreaga Gallino (Salto). También participa en Sobre-Expocisión en el Museo Zorrilla (Montevideo) y Haciendo Días (Valparaíso, Chile). Durante el 2016 exhibe Fondo blanco, liso y uniforme en el EAC de Montevideo. En el 2015 forma parte de Southern Latitude en Film-Makers Cooperative (NY, USA), Images on flame en San Francisco Cinemateque (SF, USA), America Latina Showcase en Echo Park Film Center (LA, U.S.A), Tambièn en 2015 exhibe Papel Líquido en Colección Engelman - Ost. En el 2014 forma parte del 56to. Premio Nacional de Artes Visuales y recibe el 2do premio en el concurso Paul Cezanne. En el 2013 representa a Uruguay en los Juegos de la Francofonía en Niza (Fr.) donde recibe la medalla de bronce por su obra. En el 2012 realiza Fracciones, muestra individual en el CCE. En el 2010 recibe el premio CCE en el 54to. Premio Nacional de Artes Visuales y 1er premio en el concurso fotográfico Llamale H. Realizó residencias artísticas en Lugar a Dudas (Cali, Colombia) en 2020, en Piramidón, Centre d'Art Contemporani y Fabra i coats en 2015 y Hangar en 2011, todas ellas en Barcelona.


Anaclara Talento (Montevideo, 1988)
Artista Visual, investigadora. Licenciada en Artes – Artes plásticas y visuales (Universidad de la República - UdelaR. Instituto “Escuela Nacional de Bellas Artes” - IENBA, 2007 – 2013). Master en Bellas Artes (MFA) (Norwegian University of Science and Technology - NTNU. Trondheim Academy of Fine Arts - KiT, 2017 - 2019). Miembro de la Fundación de Arte Contemporáneo (FAC) desde el 2007 y miembro de la Sociedad de Investigación Artística (SAR) desde 2017. Centra todo su trabajo en cinco proyectos principales: EHP: Ensayo de Historia Patria, Niebla Rosada, Cartas a Sebastián, poniendo la memoria a ensayar: (re) guionar - (re) escenificar - (re) interpretar, Amar en otra lengua y Oficina latinoamericana de arte contemporáneo y subversión política (OLAC SP) Su trabajo forma parte de colecciones privadas en Argentina, USA, Noruega y Uruguay. Ha exhibido de manera individual para el Centro Cultural España (CCE Montevideo, Uruguay), en la Colección Engelman – Ost (Montevideo, Uruguay), en Galleri KiT (Trondheim, Noruega) y en Galleri Blunk (Trondheim, Norway). Ha participado en muestras colectivas en Uruguay, Argentina, Brasil y Latinoamérica, Noruega, Alemania, Francia, USA, España, China, entre otros. Ha publicado el libro titulado Niebla Rosada, una colección de cuentos cortos. (Primera edición: Noviembre 2013, Editorial Gatoblanco), y el artículo From the project Letters to Sebastian, a memory rehearsal (re) script - (re) stage - (re) enact: The conquest of you. Remembrance as a memory rehearsal and memory as a territory for further mapping and conquering. A multiple field research and a multilevel structured artistic practice. (Primera edición: Mayo 2019, NTNU Open)

WEB
@anaclara_talento


Luisho Díaz (Montevideo, 1991)
Trabaja en artes visuales como artista, curador y gestor. En 2016 gana el Fondo de Estímulo para la Formación y Creación Artística (FEFCA, MEC) en Artes Visuales, y el primer premio en Performance de Imagina MVD2030. En 2017 realiza las residencias Habeas Data IV en San Pablo (Brasil) como investigador de Arte Contemporáneo, y Social Summercamp VIII en Villa Alegre (Chile) como artista visual. Desde 2012 participa como artista en exposiciones y festivales en Uruguay, Brasil, Chile, Argentina, México y España; y desde 2017 ha realizado curadurías para distintas instituciones en Uruguay. En 2018 fue seleccionado para participar en el 58° Premio Nacional de Artes Visuales.

Fotografía: Doménica Pioli


Florencia Martínez Aysa (Florida, 1994)
A los 18 años se instaló en Montevideo. Es artista visual y docente. Egresada del área Comunicación Visual en el IPA. Realiza estudios en IENBA-UdelaR. Desde temprana edad, estudió en diversos talleres, incursionando en técnicas de grabado, dibujo, pintura y fotografía. Ha participado de distintas residencias artísticas. Actualmente integra el taller del artista Gustavo Tabares y asiste a clínicas de arte con la artista Cecilia Vignolo. En 2021 asistió al taller con el artista Víctor Lema Riqué y en 2020 realizó una clínica de obra con el artista Alejandro Cesarco. Entre sus exposiciones más recientes, se destacan: 59 Salón Nacional de Artes Visuales Margaret Whyte (2021- 2020); exposición colectiva Herencia en diálogo, Fundación Kavlin, Maldonado (2021); exposición colectiva: Herencia en diálogo, genealogías entre artistas uruguayas. SOA Galería de arte contemporáneo, Montevideo (2021); exposición colectiva 2° Salón de Gráfica Universitaria Nacional, Universidad El Bosque, Bogotá Colombia. Edición Latinoamérica (2020); exposición colectiva Primera Bienal de Grabados -BIGAI Mini Print - Córdoba Argentina, Museo Evita Palacio Ferreyra (2019).


Teresa Puppo (Montevideo, 1952).
Es artista visual y escritora. Trabaja como artista desde los años 80. Realiza cine experimental usando cámaras digitales, cámaras analógicas y material fílmico súper 8 y 16 mm. Ha hecho filmperformances con proyectores analógicos. Utiliza distintos materiales y soportes para la realización de su obra; la elección del soporte, el formato y la técnica a utilizar siempre depende de la propuesta que se plantee. Ha trabajado convocando, organizando y formando parte de performances colectivas y acciones poéticas. Ha recibido premios de instituciones nacionales. Ha mantenido un blog dedicado a la reserva de la memoria, alimentándolo con archivos diarios durante diez años. Escribe poesía, cuentos y novelas, ha publicado dos libros y ha recibido menciones y premios en certámenes literarios. Durante seis años colaboró como ilustradora en el Suplemento Cultural de un medio de prensa del país. Le parece inadecuado que los artistas trabajen gratis por lo que mantiene una postura activista con respecto al tema. Es integrante y cofundadora de la Fundación de Arte Contemporáneo y fue Directora Editorial de la revista “ARTE:”.


MONTEVIDEO es un festival de video online del SUBTE - Intendencia de Montevideo que busca aportar al conocimiento y a la difusión del arte realizado en video. Es una invitación a pensar la ciudad, la sociedad y el individuo en tiempos de crisis. En esta primera edición invitamos a cuatro curadorxs: Verónica Cordeiro, Alejandro Cruz, Ionit Behar y Manuel Neves, quienes seleccionaron, en su conjunto, a 23 artistas montevideanos.

Artistas Participantes
Gerardo Podhajny | Pau Delgado Iglesias | Sofía Casanova, Sofía Córdoba y Cristóbal Severin | Pablo Uribe | Guillermo Giansanti | Pablo Casacuberta | Jessie Young | Florencia Flanagan | Flavio Lira / Amigovio | Guillermo Amato | Osvaldo Cibils | Luciana Damiani | Luisho Díaz | Florencia Martínez Aysa | Teresa Puppo | Anaclara Talento | Fernando Álvarez Cozzi | Ángela López Ruíz | Patricia Bentancur | Clemente Padín | Eduardo Acosta Bentos


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